sábado, 23 de febrero de 2008

INSISTIENDO EN EL TEMA


Ella era transparente y azul e intempestiva,
era de granito, de últimos consejos del abuelo
y de cometa que se rompe en el recuerdo.
Llegaba tarde, pero no puedo culparla
porque al acercarse me devolvía las manos.
Descubrió que las huellas son palabras abandonadas
por alguien que no pudo quedarse,
descubrió –también– que al dormir
somos esos que buscamos despiertos.

Había en sus manos cierto de otros que no cesa,
cierto de noticias cargadas de tinta y de balas,
cierto de mí que no retorna.
Había en sus labios cierto de distancia
–distancia de nombres, no de pasos–
que sólo puede ser medida con mis venas.
Había en ella cierto amanecer junto a mis noches.

Ella, aguacero que corta,
partitura del viento,
metáfora de mi soledad;
ella, que aparece cuando quiero extrañarla,
ella, que se deja amar y abre los ojos,
ella que jura que me detesta.
Ella, la que era,
quien fuera,
ha despertado, hoy, en mi cama.

RENÉ NOVOA
HONDURAS

SOLO


Nada he sido
nada soy
sino escondida isla
sin pájaros
ni habitantes
sin voces que la pueblen
yerma
apenas viva
negra isla
huérfana
de la ternura de los nidos
región del vértigo petrificado
sin risas
ni panales
áspera isla soy
hondo lamento arrinconado
en la soledad del viento
polvo y sal
nutren mi médula
desterrada la plegaria
y la esperanza
sin astros finales
sin oráculos
sin nombre
yo la torturada.

CARMEN MATUTES
GUATEMALA

LOS AMANTES


Mientras caminas
por bosques y parques
sólo por besar tus pies
el otoño desnuda sus árboles
sólo por besar tus pies.

El te ama como yo
con ojos infinitos
y como yo
también quisiera
desnudarte de otoño.

Nosotros los amantes
sobre nosotros
la lluvia y el amor
la lluvia sin cesar
sin cesar el amor
sobre nosotros
la lluvia que como el amor
humedece a los amantes.

ARTURO CORCUERA
PERÚ

Y QUE VENGA LA NOCHE



Regálame la risa de tus ojos,
la tenue luz de tu sonrisa,
y el milagro de tu nombre
en mi boca.

Regálame la humedad de tus besos,
el tibio manto de tu abrazo,
y el mar embravecido de tu cuerpo
junto al mío.

Regálame el amanecer de tus pasiones,
el espejo frágil de tus lluvias,
y tu inocencia hecha mujer
con mis caricias.

Regálame tu amor
amor
y que venga la noche…

CARLOS ENRIQUE UNGO
EL SALVADOR

CANCIÓN MARINA EN EL PINAR


Te conocí en el vértice nervioso de una ola,
en la frontera móvil entre el ave y la sal,
entre el astro y el pez. Estabas sola,
centrando la ondulante soledad.
Estabas a media agua, a medio día,
a media nube, a medio caracol.
Abril andaba por la sangre. Ardía
a media primavera el corazón.
¡Qué ruda tiranía
ejercitaba el sol sobre la arena,
sobre tu piel y sobre mi ansiedad!
Contra los bravos músculos del día
"por saborear tu juventud morena"
luchaban los instintos famélicos del mar.
Tus senos, a media alga, a media brisa,
eran proas gemelas a medio navegar;
al aire: eran las aves bebiéndose tu risa;
al agua: eran tus muslos mordidos por la sal.
Como nacen las olas, como los vendavales,
entre las olas estalló el amor.
¡Urgencias del paisaje marino! Los rivales
éramos tres: el mar, el sol y yo.
Después... hacia la tarde y hacia los cocoteros
y hacia tus labios llenos de arena y de sabor...
¡Ah las caricias anchas y densas como esteros
y la sangre en función de mar y sol!
¡Ah los besos salobres, los besos minerales,
y el amor con urgentes costumbres de alcatraz!
¡Ah el amor que se tuesta sobre los litorales
y los besos piratas, sabrosos como el mal!
Nuestro amor es marino, y hoy viene hasta la tierra,
hasta la arisca entraña del pinar;
hoy me hallas en la giba vegetal de mi sierra
( ¡qué de aquel sol y de aquel mar!)
y los labios se buscan...Más...¡espera!...¡Tu risa
ya no es como el oleaje ni como el vendaval,
ya no sabe enredarse como alga tu caricia,
ya los besos perdieron su sabor mineral!
Aquí el amor es arroyuelo y trino,
y clorofila y miel,
y trepa en los peñascos como el pino
y tiene olor a fruto montañés.
Aquí el amor se nutre de gredas y resinas
y es hermano del lirio y del panal.
Los besos son como esas abejas inquilinas
de los robles eternos. Como orquídea y zorzal...
Pero....ese es otro amor. El tuyo es extranjero
en la sierra. No vive sin ola y caracol,
sin los besos salobres, sin besos marineros,
sin la sangre en función de mar y sol.
Este sol es muy frío
para un amor que tiene costumbre de alcatraz.
¡El amor tuyo y mío
no puede aclimatarse en el pinar!
Le digo adiós. No vive de néctar y resinas
el amor que es oriundo del alga y de la sal.
¡Cómo quieres que viva si las aves marinas
caen muertas el día que se alejan del mar!

JAIME FONTANA
HONDURAS

EXILIADA DE TI


Me voy de tu tierra
de tus raíces
de la patria de tu amor
porque quiero vivir
con las alas extendidas
y la sonrisa puesta.

Me voy de tu vida
buscando la mía.

Dicen que el exilio
es infierno y nostalgia.

¿No es acaso
de donde estoy partiendo?

CAROLINA ESCOBAR SARTI
GUATEMALA

PLENILUNIO


A América Lugo

Por la verde alameda, silenciosos,
íbamos ella y yo,
la luna tras los montes ascendía,
y en la fronda cantaba el ruiseñor.
Y le dije... No sé lo que le dijo
mi temblorosa voz...
En el éter detúvose la luna,
interrumpió su canto el ruiseñor,
y la amada gentil, turbada y muda,
al cielo interrogó.
¿Sabéis de esas preguntas misteriosas
que una respuesta son ?
Guarda, ¡oh, luna, el secreto de mi alma;
cállalo, ruiseñor!

FABIO FIALLO
REPÚBLICA DOMINICANA

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