Mostrando entradas con la etiqueta Centroamérica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Centroamérica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de abril de 2008

VERSOS DE OTOÑO


Cuando mi pensamiento va hacia tí, se perfuma;
Tu mirar es tan dulce, que se torna profundo.
Bajo tus pies desnudos aún hay blancos de espuma,
Y en tus labios compendias la alegría del mundo.

El amor pasajero tiene el encanto breve,
Y ofrece un igual término para el gozo y la pena,
Hace una hora que un nombre grabé sobre la nieve;
Hace un minuto dije mi amor sobre la arena.

Las hojas amarillas caen en la alameda,
En donde vagan tantas parejas amorosas
Y en la copa de otoño un vago vino queda
En que han de deshojarse, primavera, tus rosas.

RUBÉN DARÍO
NICARAGUA

martes, 15 de abril de 2008

SED


¡Tengo un hondo deseo de estar hoy en el campo
por ver cómo se mecen los dorados trigales;
acostarme en la grama y escuchar ese canto
rumoroso, del viento, entre los carrizales!

Sumergirme en las ondas de la fuente armoniosa
y correr como cierva por la verde pradera,
mientras cae la tarde simulando una rosa
que ya mustia se dobla en plena primavera.

Y después ¡oh mi sueño! escuchar de natura,
mientras lenta me duermo, la sonata divina,
y soñar que en tus brazos de infinita ternura
estoy aprisionada como una golondrina.

ALICIA LARDÉ DE VENTURINO
EL SALVADOR

BESO III


Caótico preludio
quemando voces
opacando voluntades
a la vez que dos lenguas en pacto
remueven hondo combate

DINA POSADA
EL SALVADOR

BESO I


La idea más gustada
se esconde
detrás de mis labios
para que tu lengua
le dé alcance
alzando la confusa sensación
de una alianza recién abierta

DINA POSADA
EL SALVADOR

LAS DONCELLAS


Una doncella tendida es un continente virgen
o un inviolado bosque rodeado de misterio.

Hay en la cabellera pájaros encendidos
como a la orilla de los ríos sagrados,
la cabellera de árbol-de-la-noche-triste.

Un enjambre de besos tiembla sobre su rostro
igual que las abejas sobre el rostro del nardo.

Las manos, donde aprende caminos la fragancia,
acuerdan los antiguos incensarios de barro.

Los hombros tienen la suavidad de los helechos
y el brillo de los astros anónimos y puros.

Resbala en las cadenas de opulentos contornos
el peligro de seda de las panteras negras.

El mármol desvaría columnas en los muslos
y el ónix se enloquece de límpidas arcadas.

en los pequeños lagos detrás de las rodillas
las libélulas soplan las flautas de los lirios.

Y en los tobillos de oro la música reviven
el espectro remoto de danzas primitivas.

Inmóvil y desnuda es sagrada como los bosques.

OTTO RAÚL GONZÁLEZ
GUATEMALA

CANCION PARA EMPEZAR A NAVEGAR


El escolar que salía
por la mar
cada día se perdía
sin cambiar de lugar.
El ángel que lo miraba
llanto había de llorar.
la brisa del mar soplaba
y giraba el escolar.
El señor que nos espera
pronto se hubo de cansar.
¡Pobre galera velera
sin navegar!
El escolar que salía
por la mar
cada día se perdía
sin cambiar de lugar.

JOSÉ CORONEL URTECHO
NICARAGUA

lunes, 14 de abril de 2008

ALUMBRAMIENTO

Vino de mí
salió del fondo
el médico aplaudía
yo vine con el mar en la barriga
como un intenso parasol
un mapamundi

yo era la esfera que rodó en la madrugada
de corazón latí como un caballo
lo digo así

es que la crin
me perfumó

el vientre se movía
como suelen moverse los rebaños
venía con mi molusco mi amapola
mi potranco
con mi gorrión redondo

yo no podré faltar jamás me dije
a nuestra cita
así que estoy aquí
con esta fiesta
brincando por el talle

hice mi baile de rosas
mi aleteo
mugí como los barcos
el vientre daba vueltas

me esperaba
oculta en el carmín
donde el médico buscaba con su ceño

yo empujaba
el ventarrón del orbe en mi testuz
soplaba como un faro
Como los dioses marinos de los cuentos
una granada real a punto de volar

recuerdo que por suerte
César me retuvo del cabello
estaba emocionado
sin saber si tintinear o si envidiarme
de entero dedicado a mis pulmones
expirando inspirando y expirando
me miraba de adentro de sus ojos
como sólo una vez me mirará
en toda la vida de su vida
y a mi vientre que cambia de paisaje

y así
vino de mí
salió del fondo
nos bendijo de un golpe con su grito
se puso a beber sol como una fiera
de lana o amaranto

yo estaba enamorada y me reía
de loca de centella de rodillas
quería besar el sexo el vellocino
de César que lloraba
tomar a mi criatura
correr a derrocharla por las calles

qué llovizna de leche que cabalga
toda la luz del mundo en el pezón.

ANA ISTARÚ
COSTA RICA

domingo, 13 de abril de 2008

ME ATREVI A ARCHIVARTE

Me atreví a archivarte
y te archivé
en la t de testimonio.
Época de tu época
respondona en silencios
mezquina en altitudes
valle de quehaceres
para develar tiempos
en que mejor
es no hacer nada.

CARMEN NARANJO
COSTA RICA

domingo, 6 de abril de 2008

TIT PARA TAT


Aquello que sube ha de bajar.
Aquello que se aleja, ha de regresar.
El día en la noche finalmente entrará .
Si no aciertas, no acertaste
Si tienes razón, lo lograste.
Lo que en lo oscuro haces a la luz surgirá.
El mundo es redondo, que era plano creyeron algunos.
Alguien dice esto y alguien dice aquello.
Todos Listos ya para un rápido Tit para tat
Al hacer el mal, el mal te seguirá.
No podrías ver lo que jamás has de ver.
Uno más uno igual dos
No me digas que cuatro es.
Cuando una puerta se cierra, tratas de abrir la otra.
Agradece perrito ahogado.
Uno es mucho mejor que demasiado.
Con lo poco que tengas alégrate.
Todos listos ya para un rápido Tit for Tat
Sal de la cocina si no aguantas el calor.
Perro que ladra no muerde, por qué en sus dientes creer .
Dales una pulgada y tomarán una yarda.
No puedes servir a dos señores a la vez.
Si cometes un crimen, habrás de pagarlo.
Todos listos ya para un rápido Tit para Tat y un Tat para Tat.
Sólo confío en Dios, los demás deben pagar.
Has lo que tengas que hacer, di lo que has de decir.
Recuerda tan sólo que hay siempre otro día.
Hoy por ti, mañana por mi .
Así el reino vendrá
Así será
Así adonde llegues, adonde vayas y en donde estés.
Hoy muchacho
Tit para Tit,
Tat para Tat.

LEROY YOUNG
BELICE

jueves, 3 de abril de 2008

EL SUICIDA


Lo ví caer de siete pisos y quebrarse las piernas
atónito asombrado incrédulo
llorar la mala jugada
retorcerse de ira en su cama del hospital.

Alguien dijo:
'lo que pasa es que
tampoco la muerte
acepta a los cobardes'

CONSUELO TOMÁS
PANAMÁ

SUICIDIO


Llegó en fin a este presidio
inserta en El Semanario
(periódico literario)
la contienda del suicidio.

Para matar el fastidio,
por no decir otra cosa,
saco mi Musa quejosa
de vivir arrinconada,
cómo quién saca su espada
para ver si está roñosa.

A todos hablar prometo
sin ofender a ninguno,
que a todos, uno por uno,
los estimo y los respeto.

A decidir no me meto
quién es quién tiene razón;
sólo diré mi opinión
con modestia o sin modestia
que suele causar molestia
afectar moderación.

Muchos siglos van corridos
desde que hay suicidados
amantes menospreciados
y jugadores perdidos.

Tantos sabios distinguidos
han tratado del esplín
y del suicidio, que al fin
disputar está demás.
sobre si es nefas o fas
(que yo también sé Latín)

Tengo por mal argumento
para quitar la vida
el citar algún suicida
de valor o de talento.

Por uno se encuentra ciento
de la más ilustre fama
que terminaron su drama
enfermos, asesinados,
borrachos, apaleados
en la horca y en la cama.

Lector, si fuera a exponerte
tantos ejemplos diversos
llegaría haciendo versos
a la hora de mi muerte.

Citaré algunos y advierte
que no quiero fastidiarte;
ve leyendo hasta cansarte,
y así que estés muy cansado
descansa, lector amado,
no vayas a suicidarte.

JOSÉ BATRES MONTUFAR
GUATEMALA

miércoles, 2 de abril de 2008

EL BESO


Se iluminó la estancia de una venusta gracia
cuando acerqué a tu boca la mía temblorosa,
mientras por tierra y cielo relampagueó mi audacia
cortándole a la vida su más intacta rosa.

¿Qué jugo, di, qué jugo el corazón invoca
tiene como tus labios tan íntimos dulzores?
Mujer, dime: ¿Qué abejas buscaron en qué flores
las mieles trasegadas al panal de tu boca?

¡Oh, beso! con la gloria de tu emoción celeste
-comunión de alma y boca, brasa y diafanidad-
abriste en el más puro de los espasmos: Este,
a nuestro barro efímero rutas de eternidad.

Tu labio, jardín donde la fiebre es jardinera;
botón de calentura mi labio nunca ahíto,
fundiéronse en las llagas de la inmortal hoguera
para beberse juntos de un beso el infinito.

FLAVIO HERRERA
GUATEMALA

lunes, 31 de marzo de 2008

ATARDECE EN SOLENTINAME


Una sombra oscura en la isla.

En el cielo una claridad de rojos
naranjas, lilas, violetas.

Un solo mundo de colores.

Y yo solo en el mundo.

ELVIS CHAVARRÍA
NICARAGUA

MIENTRAS TÚ


Mientras tú
llegas a la casa,
abres una cerveza,
observas la televisión
mientras tú
te acomodas en tu sillón de siempre
comentas lo duro que se pasa en la oficina
ocultas la veces que le propusiste a la
secretaria una cita
las veces que con tus compañeros en el café
piropeaste a las mujeres
mientras tú
decides a cuál bar irás hoy
o te sumerges en el comercial y esperas la cena
ella
trata de olvidarse de los piropos de mal gusto
que soportó camino al trabajo
de las proposiciones del jefe y los clientes
ella
trata de preparar la cena
arreglar la casa
sonreír a los niños
y pretender que tus escapadas
son un juego pasajero
que tus caprichos son un juego pasajero
y que a pesar de todo ella es una
Señora feliz.

BESSY REYNA
PANAMÁ

EL INSTANTE EN QUE SE VOLVIÓ VIEJA


Hoy
aquella joven se casó.

Mañana
seguramente se cortará
el cabello
se pondrá pantuflas
y será tan vieja
como su mamá.

CAROLINA ESCOBAR SARTI
GUATEMALA

domingo, 30 de marzo de 2008

DECIME SI LA PRISA


¿Decime
si la prisa es grito
que mata pájaros
con péndulos?
¿Decime
si la angustia es agobio
que acerca muertes
con taladros?
¿Decime
si el miedo es oruga
que envuelve músculos
con tornillos?
¿Decime
si el amor es amargo
por el rato que retiene
y la vida que se lleva?
¿Decime
si podés decirme
dónde crece la luz
que sólo noche noche
me amanece en el alma?

CARMEN NARANJO
COSTA RICA

POEMA CUARTO (CANCIÓN DEL ESPOSO A SU AMADA)


Asomada a mi pecho
tatuada en él como la edad
y el daño.

Como una suave grey de colinas
cuyo rumbo retorna con el alba,

Habla mi amada
con su amor que tiene
apenas pecho diurno y voz descalza.

A mi sombra
se bordearon de pulpa su caderas.

Por mí arrea con sus pechos
el ganado del alba,

Y la tarde a su paso se quebranta,
como de junco herido
y laurel entornado.

Párpados transitados
de nieve y mediodía,

Pozo donde mi boca
desmedida resbala
como torrente de paloma
y sal humedecida.

Sobre los muslos te pusieron
racimos de ira y vocación de besos.

Yo haré que de tus muslos
bajen manojos de agua,
y entrecortada espuma,
y rebaños secretos.

Ven,
Amada.

Los árboles
todos tienan tu cándida estatura,
y tu párpado caído,
y tu gesto mojado,

Edificio de alondras
habitado de climas
donde legisla el sol
sobre viñedos de oro.

A tu sombra
me encontrarán los pájaros salvajes.

Tu voz de aire caído
entre cuatro azucenas,
desfilará en mi oído
como acude la tarde.

Ven,
te probaré con alegría,
tú soñaras conmigo
esta noche.

EUNICE ODIO
COSTA RICA

MAGIA ERÓTICA


Me disuelvo
en la magia
giro
en medio del fruto
pulposo
oigo
el suave ruido
de la brasa encendida
el lenguaje húmedo
anclado en la boca.

Un tambor anuncia
tu pulso
tu obscuro río.

Cerrados los ojos
te miro
me miro
honda ceniza soy
ahora.

CARMEN MATUTES
GUATEMALA

MI JOVEN VECINA LADRA A TODAS HORAS

Porque el polvo
empaña su ánimo
porque el viento acelera
el pulso ante su puerta
porque en su tejado la luna
es una metáfora tullida
porque el amor
no adereza su nombre
porque en la cama
-a pesar del marido-
sólo se santigua
y duerme

DINA POSADA
EL SALVADOR

sábado, 22 de marzo de 2008

EL AMOR ERRANTE


Filas de caserones de vieja arquitectura
que en el frontón ostentan el signo de la cruz.
Sobre la calle hosca pasa la noche oscura
como un fúnebre paño. Ni una voz, ni una luz.

En esta casa tuya, quizás, en las ojivas,
entre el silencio grave de la calleja sola,
tejieron un murmullo de pláticas furtivas
un linajudo hidalgo, y una dama española.

Más hoy es ¡oh, señora! un rondador nocturno,
un bardo trashumante de rostro taciturno
quien coloca la ofrenda de amor en tus umbrales.

Y quien, bajo la noche, frente al balcón florido,
se angustia al ver el sacro blancor de tu vestido,
que cruza vagamente detrás de los cristales

RAMÓN ORTEGA
HONDURAS

VISITANTES