Mostrando entradas con la etiqueta Rosario Sensores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rosario Sensores. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de febrero de 2008

CUANDO TÚ TE HAYAS IDO


Cuando tú te hayas ido,
me envolverán las sombras.

Cuando tú te hayas ido
con mi dolor a solas,
evocaré ese idilio
de las azules horas.

Cuando tú te hayas ido,
me envolverán las sombras.

Y en la penumbra vaga
de la pequeña alcoba,
donde una tibia tarde
me acariciabas toda:

te buscarán mis brazos,
te besará mi boca,
y aspirará en el aire
aquel olor de rosas.

Cuando tú te hayas ido,
me envolverán las sombras.

ROSARIO SENSORES
MÉXICO

domingo, 3 de febrero de 2008

ME VESTI DE NEGRO



Me vestí de negro cuando te marchaste,
me vestí de negro...
y en torno a mis ojos oscuros y graves
se formó un gran cerco.

Me vestí de negro. Mi traje rosado
lo guardé angustiada dentro del ropero...
¡Ya que tus pupilas no me acariciaban
dejé de rizarme también el cabello!

Ni sedas, ni lujo... ni ruge en los labios,
¡no iban a tentarte con su aroma fresco!
Guardé los perfumes, dejé de pintarme,
dejé de mirarme también al espejo...

Y de pronto, un día, todo fue cambiando,
te fuiste borrando dentro de mi pecho,
otra voz de hombre comenzó a arrullarme
y me fui quitando mi vestido negro.

Qué tonta, me dije, vestirme de lutos,
por aquel ingrato que no lo merece...
y otra vez brillaron mis ojos oscuros
y fui como un árbol cuando reverdece.

Ahora tu recuerdo no me causa daño.
Estás de mi vida tan lejos, tan lejos...!
que olvidé tus labios
por otros más dulces henchidos de besos...

ROSARIO SENSORES
MÉXICO

sábado, 2 de febrero de 2008

DEL PECADO DE AMARTE



Del pecado de amarte no estoy arrepentida,
aunque un oscuro abismo nos separe a los dos,
en tanto que risueña te doy mi despedida,
mis ojos se iluminan para decirte adiós.

No nos debemos nada. Tú me diste tu boca
limpia como el agua fresca del manantial;
y te enlacé en mis brazos, amorosa y sensual,
y apagué en la cisterna mi sed ardiente y loca.

Peregrinos errantes, nuestra ruta seguimos.
Si dos sendas opuestas al azar elegimos,
¿por qué nos rebelamos con violenta actitud?

ROSARIO SENSORES
MEXICO

VISITANTES