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domingo, 6 de abril de 2008

VIAJE A LA LUNA


Me voy a hacer un viaje a la luna
Aquí no puedo más seguir sufriendo
Por acá las cosas van muy mal
Me voy de viaje a la luna
Me dijeron que ahí es distinto:
Nada de gente buena ni gente mala
Nada de gente instruida ni gente tonta
Nada de gente de ciudad ni gente de campo
Todos son ciudadanos de la luna
Todos hablan la misma lengua
No aguanto más aquí
La Civilización me está terminando
La Civilización me está descerebrando
A mí alrededor no veo más
Que gente matándose
La Civilización está acabando con la humanidad
Me voy a vivir a la luna
Me dijeron que ahí hace buen tiempo
La Civilización ocurrió ya hace mucho
A tal punto que la gente terminó por olvidarla
Me voy de viaje a la luna
Me dijeron que ahí no hay rey
Ni jefe de seccional
Ni juez de paz
Ni alguacil
Ni papa infalible
Me tengo que ir necesariamente a la luna
La luna es maravillosa me dijeron
De noche se ve mejor que de día
No hay hora obligada para acostarse
Ni día laborable ni día feriado
De noche se ve brillar la Tierra
Que brilla más que el sol
Las estrellas están al alcance de la mano
Como luciérnagas prendidas en un árbol.

FELIX MORISSEAU-LEROY
MARTINICA

LOS DE RAZA PURA


He aquí a través de mi oído tramado de rechinamientos
de dientes
y de cohetes sincopar de rudas fealdades
los cien caballos de raza pura relinchantes del Sol
en medio del marasmo.
¡Ah! Siento el infierno de las delicias
y por las brumas olorosas a huecos podridos imitando
desgreñadas
cabelleras –esperas respiraciones de ancianos
imberbes- la tibieza mil veces feroz
de la locura aullante y de la muerte.
Mas cómo, cómo no bendecir,
tal como no lo han soñado mis lógicas,
dura, agrietando a contrapelo su nauseabundo
hacinamiento
y su saburra y más patética
que la flor fructificante,
cómo no bendecir la polilla lúcida de las sinrazones.

Y oigo el agua que brota,
la nueva, la intocada, la eterna,
hacia el aire renovado.

¿Dije el aire?

Un menstruo de cadmio con gigantescas vejigas
expalmadas de albayalde de blancas mechas
de tormenta.

Paisaje esencial.

Tallados en la propia luz fulgurantes nopales
auroras crecientes inauditos blanqueos
enraizadas estalagmitas portadoras de luz

Oh ardientes latescencias prados hialinos
nevados haces

hacia los ríos del neroli dócil de los setos
maduran incorruptibles de lejana mica
su dilatada incandescencia.
El párpado de los rompientes vuelve a cerrarse –Preludio-
tintinean las yucas audiblemente

¿Quién
rapa
y arrapa
el rebumbio, más allá del corazón embarullado de este
tercer día?

¿Quién se pierde y se desgarra y se ahoga
en las enrojecidas olas de Siloé?
Ráfaga.
Las luces flaquean. Los ruidos rizoforan
y la rizófora
humea
silencio.

Bosteza el cielo de ausencia negra.

y he aquí que van
vagabundaje anónimo
hacia las seguras necrópolis del poniente
soles lluvias galaxias
fundidos en fraterno magma
y la tierra olvidada ya la soberbia de las tormentas
que en su vaivén orla desgarrones
perdida paciente en pie
endureciendo salvajemente la invisible marga de las conchas
fósiles
se extingue
y la mar pone a la tierra un collar de silencio
la mar que fuma la paz sacrificial
en que se entreveran nuestros estertores inmóvil con
extrañas perlas y mudas maduraciones
abisales

la tierra bota a la mar una comba de silencio
en el silencio

y he aquí la tierra sola
sin temblor ni contracción brusca de los músculos
sin azote de raíz
ni perforación de insecto

vacía

vacía como el día antes amanecida…
-¡Gracia!,¡gracia!
¿Quién clama gracia?
Puños abortados aglomeraciones taciturnas ayunos
hurra por la partida lírica
ardientes metamorfosis
licencias fulminantes
fuego, oh fuego
relámpago de nieves absolutas
caballería de química estepa
sacada de la mar con la marea de ibis
el semáforo aniquilado
suena en las amígdalas del cocotero
y veinte mil ballenas soplando
a través del líquido abanico
un núbil manatí mastica la brasa de los orientes.

AIME CESAIRE
MARTINICA

HIJO DE LA ESPERANZA


Soy hijo del país de Haití,
Y ese país
Es un barco calado
Inundándose por todas partes.
Mi país haitiano
Es una lancha quebrantada
en el vórtice del ciclón...
Mi padre dice:
“El viento es una larga queja,
Un canto que se mueve sobre los arrecifes,
Un gemido que se ahoga
En la garganta de los hombres, de las mujeres, de los niños,
¡De los balseros fracasados en el lecho deshecho del océano!”
Y los ojos de mi padre cargan lágrimas de piedra,
Mi padre dice:
“El país haitiano es un ciego en una noche huraña,
El zombi extraviado de un macabro ritual,
¡Una promesa que no desea morir!”
Mi madre escucha. Dice:
“Rechazo al maleficio...
Yo soñé con la paz,
una avalancha de lluvia
Precipitándose desde los cerros desnudos,
Y la vi resurgir en remos de verdor
Cuando la creíamos apagada para siempre,
Y la vi brotar de las entrañas de un país rendido a sí mismo.
Siembren sal siembren sal,
Y la avalancha de lluvia hará el resto.
Repartan sal, repartan agua.
La esperanza es una planta rebelde
¡Que vuelve a florecer en cada estación!”
Soy hijo de Haití.
Espero en la estación de las aguas y las flores nuevas...

NICOLE CAGE-FLORENTINY
MARTINICA

sábado, 5 de abril de 2008

ENTRE OTRAS MATANZAS


Con todas sus fuerzas el sol y la luna se estrellan
los luceros caen como testigos demasiado maduros
y como una lechigada de ratones grises

no temas nada prevé tus crecidas aguas
que si bien se llevan la ribera de los espejos
han salpicado lodo en mis ojos
y veo veo terriblemente yo veo
que de todas las montañas de todas las islas
sólo restan los pocos dientes cariados
de la impenitente saliva de la mar

AIMÉ CESAIRE
MARTINICA

jueves, 3 de abril de 2008

YO REENCONTRARÉ EL SECRETO


Yo reencontraré el secreto del gran diálogo,
el secreto de las grandes combustiones.
Diré tormenta, río, diré tornado.
Diré hoja. Diré árbol.
Me mojarán todas las lluvias,
brillaré humedecido por todos los rocíos.
Igual que la sangre arrebatada en la corriente lenta del ojo de las palabras,
como caballos furiosos, como niños muy pequeños,
como coágulos, cubrefuegos, como ruinas de templo, como joyas,
correré lejos, lo suficientemente lejos como para desalentar a los mineros.
El que no me entienda, tampoco entenderá el rugido del tigre.
Soy el que canta con la voz
aherrojada en el jadeo de los elementos.
Es dulce ser nada más que un pedazo de madera,
un corcho,
una gotita de
agua en las aguas torrenciales del comienzo y del fin.
Es dulce abandonarse en el corazón destrozado de las cosas.
La poesía nace con el exceso, la desmesura, con la búsqueda acuciada por lo Vedado.

AIMÉ CESAIRE
MARTINICA

miércoles, 5 de marzo de 2008

UN CAMPO DE ISLAS


Los hombres salen de la tierra
con sus rostros demasiado fuertes
y el apetito de sus miradas
sobre la veladura de sus claridades

Las mujeres marchan delante de ellos
la isla pronto se torna mujer
apiadada de sí misma pero crispante
su desesperación en su corazón desnudo

La isla entera es una piedad
que sobre sí misma se suicida.

EDOUARD GLISSANT
MARTINICA

sábado, 23 de febrero de 2008

SOL SERPIENTE


Sol serpiente ojo fascinado a mi ojo
y la mar piojenta de islas chascando los dedos de rosas
lanzallamas y mi cuerpo intacto de fulminado
el agua exalta los cascos de buques de luz perdidos
en la garganta sin gloria
de los torbellinos de témpanos que aureolan el corazón
humeante de los cuervos
nuestros corazones
es la voz de los rayos amansados girando en sus goznes
de hendijas
transmisión de anolis al paisaje de vidrios quebrados
son las flores vampiros en relevo de orquídeas
elixir del fuego central
fuego justo mando de noche henchido de abejas
mi deseo un azar de tigres sorprendidos en los azufres
pero el despertar estañoso se dora con los infantiles
yacimientos
y mi cuerpo de guijarro comiendo pescado comiendo
palomas y sueños.
el azúcar de la palabra Brasil en el fondo de la ciénaga.

AIMÉ CESAIRE
MARTINICA

ESLABÓN DE LA CADENA


Con trozos de cordel
con recortes de madera
con todos los despojos de todo
con golpes bajos
con hojas secas recogidas con pala
con restos de sábanas
con lazos desgarrados
con eslabones de cadena forzados
con huesos de morena
con látigos arrancados
con caracolas marinas
con banderas y tumbas descabaladas
por rombos
y trombas
construirte

AIME CESAIRE
MARTINICA

lunes, 4 de febrero de 2008

MAGIA DEL AMOR



Dime ¿Por qué magia
Tu país se ha vuelto mío también
Por qué no logro perdonarme aún
El haber faltado al llamado
Para llevar contigo la antorcha
De una loca esperanza
Limpiar tus llagas
Lavar tus pies cansados
Por haber recorrido los senderos
De una guerra que sigue asolando tu alma?

Y cuando, en la noche
De repente te despiertas
Al presentir un peligro
Grabado en tu memoria,
¿Sabes que oración
puede inventar mi corazón
para apaciguar en ti
el fuego desvorante del estado de urgencia?
Magia... ¡Magia del amor!

NICOLE CAGE-FLORENTINY
MARTINICA

sábado, 2 de febrero de 2008

TODAS LAS MUJERES, LA MUJER ÚNICA


Todas las mujeres a quienes abrazarás
Tal vez sólo pocas horas después
De extraerte de mis brazos
Todas las mujeres que harás soñar, sufrir
O gritar de placer
Todas las mujeres que harás llorar
Y mostrar inhumanos esfuerzos para nada más guardarte
En la cárcel de su amor
Todas las mujeres que se creerán tuyas
Que te creerán suyas
Todas las mujeres de que tendría yo que estar celosa
Todas las mujeres en los brazos de que
Te olvidarás de mí, un poco, a veces, frecuentemente
Todas las mujeres
Todas esas mujeres
¿Sabrán jamás que
En algún lugar del mundo
Tan cerca, tan lejos de ti
Camina una mujer, pies descalzos, cabello rebelde ofrecido a la pasión del viento
Corazón abierto en ofrenda a la Vida
Una única mujer
Que supo brindarte, en el instante de pocos días
El ser a la vez
Para ti, sólo para ti
Por la saciedad de tu cuerpo
Por el hambre de tu corazón
Y la melancolía de tu alma,
Madre
Hetaira
Hermana
Guerrera
Chamán y gurú
Niña perdida cuyas lágrimas secaste
Amiga, fantasma
Alumna y dueña a la vez
Sol y lluvia
Frescura y fuerza de la ceiba orillando un río
Fuego del desierto quemando tu paso
Diosa despiadada y víctima consentidora
Al menor de tus deseos
Una mujer
Una sola mujer
Que tu corazón ha bautizado
Como su niña soñada
Su sueño cumplido
Su milagro realizado?

NICOLE CAGE-FLORENTINY
MARTINICA

PRESENCIA


Abuelo, mi padre está llorando
Y yo soy demasiado pequeña para parar sus lágrimas.
Ya tú no estás.
Los corazones tiemblan y se lamentan
Las lágrimas de los mayores hacen que lluevan ciclones
en el cielo de los niños.
Dicen que ya tú no estás, dicen una palabra extraña
y la llave de sus ojos se abre nuevamente
En torrentes que se desencadenan,
En lágrimas de sílex.
Sin embargo, cuando el sol posa sobre el mar su
delicado pie,
Cuando cae la noche como un telón sobre un día cálido,
Cuando la luna alumbra la noche palpitante,
Yo sé que estás aquí
En el murmullo del viento y el esplendor de la luna,
En la dicha de mi corazón abierto a tu presencia.
Siento que estás aquí
Tan cerca, tan cerca que me parece oírte decir:
“Duérmete, mi niña,
Yo habitaré tus sueños.
Duerme y no le digas a nadie
¡Que me has visto esta noche!”

NICOLE CAGE-FLORENTINY
MARTINICA

jueves, 31 de enero de 2008

POEMA PARA EL ALBA



Arrebatos de carne viva
en los estíos explayados de la corteza cerebral
han flagelado los contornos de la tierra
los ranforinquios en el sarcasmo de sus colas
captan el viento
el viento que ya no tiene espada
el viento que ya no es sino una caña de pescar los frutos de
todas las estaciones del cielo
manos abiertas
manos verdes
para las bellas fiestas de las funciones anhídridas
nevarán adorables crepúsculos sobre las manos tronchadas de las
memorias respirantes
y de ahí
sobre las grietas de nuestros labios de Orinoco desesperado
la feliz ternura de las islas mecidas por el pecho adolescente
de las fuentes del mar
y en el aire y en el pan siempre renaciente de los esfuerzos
musculares
el alba irresistible abierta bajo la hoja
cual claror el impulso espinoso de las belladonas.

AIME CESAIRE
MARTINICA

domingo, 27 de enero de 2008

BLUES DE LA LLUVIA



Aguacero
Bello músico
Al pie de un arbol desvestido
Entre las armonias perdidas
Cerca de nuestras desencuadernadas memorias
Entre nuestras manos de derrota
Y pueblos de extraña fuerza
Dejamos colgar nuestros ojos
Y naciente
Desenrollando el cordon de un dolor
Sollozamos.

AIMÉ CESAIRE
MARTINICA

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