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domingo, 6 de abril de 2008

LIMINAR


Me arrastra el énfasis
de la sal blanca y de la página
blanca
con frecuencia el mar me da los buenos días
sólo le respondo en alta
mar

GEORGES CASTERA
HAITÍ

EL ENIGMA EN EL CORAZÓN DEL HUEVO


Óvalo como un cero en el insomnio de los
espejos políglotas
la eternidad del laberinto en el embarazo
de las metáforas
la obesidad del huevo
la opacidad del huevo
la sal de mis dialectos de donde yo saco
mis claridades chupando el oro del huevo
en el fondo de mis entrañas
el huevo que cae y rueda libre
música perfume de luna
luz aleatoria en la grasa del
caos
mi huevo hirviente en la sintaxis de las
utopías
mi bola sangrienta rodando al
ritmo de los dados crueles que tasan el azar
de los ganglios del alma
peso mis hipótesis
en la danza de mis alas
y mi dolor fogoso
solidario de mi huevo
indestructiblemente nuevo.

FRANKETIENNE
HAITÍ

sábado, 23 de febrero de 2008

HAITÍ



Haití innegable, brillantemente
ha encarnado los grandes ideales de justicia,
de dignidad y libertad
Haití de pie sola en esa época,
dolorosamente sola,
patéticamente sola frente al orden esclavista
Haití rompedora de cadenas
Haití violadora de tabúes
Haití ladrona del fuego sagrado
Haití prometeica de gestuales subversivos
y de gritos de audacia
que quiebran la fascinación de la trampas
Haití enigmática por quien llega el escándalo

FRANKETIENNE
HAITÍ

HAITÍ



Africa he guardado tu recuerdo Africa
estás en mí
como la astilla en la herida
como un fetiche tutelar en medio de la aldea
Haz de mí la piedra de tu honda
de mi boca los labios de tu llaga
de mis rodillas las columnas rotas
de tu humillación
Sin embargo
no quiero ser más que de vuestra raza
obreros campesinos de todos los países...
obrero blanco de Detroit peón negro de Alabama
pueblo innumerable de las galeras capitalistas
el destino nos yergue hombro con hombro
y renegando del antiguo maleficio
de los tabúes de la sangre
pisamos los escombros de nuestras soledades
Si el torrente es frontera
arrancaremos al declive su cabellera irrestañable
Si la Sierra es frontera
romperemos la mandíbula a los volcanes
que refuerzan las Cordilleras
y la llanura será la explanada de la aurora
donde unir nuestras fuerzas descuartizadas
por la astucia de nuestros amos
Como la contradicción de los rasgos
se resuelve en la armonía del rostro
proclamamos la unidad del sufrimiento
y de la rebelión
de todos los pueblos en toda la superficie de la
tierra
y mezclamos el cemento de los tiempos
fraternales
en el polvo de los ídolos

JACQUES ROUMAIN
HAITÍ

lunes, 18 de febrero de 2008

PERO DONDE


Pero dónde pero dónde
adónde se va a retumbar la tormenta
Pero dónde pero dónde
adónde se va a aullar el viento
viento revocador tumbador de estrellas

Había una vez una Ciudad
Había una vez un País

Cuando la boca como luna soñadora
esconde la cara bajo las palabras
Cuando la vida en ropas de Príncipe
voltea la espalda a la ventana
hasta el sol
hasta el sol está desnudo

Había una vez un País
Había una vez una Ciudad
Pero dónde Pero dónde
Pero dónde

Mi memoria tiene tanto dolor
de garganta

ANTHONY PHELPS
HAITÍ

LA ESFINGE


El viaje se prolonga a través de mi
memoria tachada de violencias.
Mi boca se rasga
y todo calla.
La ópera del silencio
como una gangrena amarga en el sida de
la lengua.
Ebriedad y vértigo de mi ciudad en el
péndulo de la muerte.
A falta de pulmones
aprendo a respirar por el corazón
y las tripas.
Ilumino mi caída interminable en los
ecos de mis riñones
mis paradojas indisolubles en las
quemaduras de mi voz
mi vida y mi subsistencia en las
aletas de mi sueños.
¡Soy la esfinge!

FRANKETIENNE
HAITI

miércoles, 13 de febrero de 2008

PROMESA


Todas cimas coronadas, todas cimas regocijadas, las
voces en coro desde las profundidades, las alas
libres, campanas del aire,
Proclaman a la luz el derecho de primogenitura
Y en un vasto resplandor de canto en las más altas
savias
El hombre se reconoce y declara: "Victoria".
Portador de brasa y de verdor, vean cómo un pueblo
de vencedores desciende las pendientes
de caridad;
Aquel que sostenga que vana es la promesa no habrá
comprendido el sentido de la palabra del pasado.
Vean cómo un pueblo triunfante abre los fastos de la
fiesta (que ya no lo es de hoy, sino de antiguo
y de historia)...
Cuál es la voz que hablará, cuál es la voz que dice:
"Victoria está en la ciudad y en la garganta de las
palomas, pues el cetro de piedra viva está confiado
a la pureza".
Volvemos de una memoria... el tiempo fue hecho
del espanto de una noche de hombres de fierro;
¡Oh angustia sobre la ciudad! Pesadilla y ruido de
acero, interminable, sobre los casquillos.
Yo hablo de la noche en que la estrella fue herida
Ahora que el día se instala, vean cómo un pueblo
recién nacido, portador de brasa y de verdor, vean
cómo un pueblo recién nacido desciende
las pendientes de la claridad.
Y yo, poeta y ciudadano, entro en la muchedumbre,
entre los fuegos de dicha y el canto de los
estandartes.

RENÉ PHILOCTÈTE
HAITI

domingo, 10 de febrero de 2008

NADA PERMANECE TANTO COMO EL LLANTO


¿En qué preciso momento se separo la vida de nosotros,
en qué lugar,
en qué recodo del camino?
¿En cuál de nuestras travesías se detuvo el amor
para decimos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra amargura.
¿Por qué anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
¿En cuál de nuestras manos se detuvo el viento
para romper nuestras venas
y saborear nuestra sangre?
Caminar... ¿Hacia dónde?
¿Con qué motivo?
Andar con el corazón atado,
llagadas las espaldas donde la noche se acumula,
¿para qué?, ¿hacia dónde?,
¿Qué ha sido de nosotros?
Hemos recorrido largos caminos.
Hemos sembrado nuestra angustia
en el lugar más profundo de nuestro corazón.
¡Nos duele la misericordia de algunos hombres!
Conquistar nuevos continentes, ¿quién lo pretende?
Amar nuevos rostros, ¿quién lo desea?
Todo ha sido arrastrado por las rigolas.
No supimos dialogar con el viento y partir,
sentarnos sobre los árboles intuyendo próxima la partida.
Nos depositamos sobre nuestra sangre
sin acordamos de que en otros corazones el mismo líquido ardía
o se derramaba combatido y combatiendo.
¿Qué silencios nos quedan por recorrer?
¿Qué senderos aguardan nuestro paso?
Cualquier camino nos inspira la misma angustia,
el mismo temor por la vida.
Nos mutilamos al recogemos en nosotros,
nos hicimos menos humanidad.
Y ahora,
solos,
combatidos,
comprendemos que el hombre que somos
es porque otros han sido.

JACQUES VIAU RENAUD
HAITÍ

martes, 29 de enero de 2008

MI CIUDAD HURACANADA


Danzas y tambores y tamtams ruedan
a las llamadas de mi ciudad
soy golpeador tocador en la embriaguez de mis
tripas
deliro y cabeceo en el estrépito
de mis ruedas ciclónicas
resbalo circulo huyo ruedo en los zig-zags de mis palabras
con la velocidad y el vértigo del huracán
mis paisajes ruidosos
mi sexo brillante de embriaguez
coincidencia y connivencia
mis congojas y mis heridas
en el estremecimiento de la máscara.
Danzas y tambores y tamtams
ruedan a las llamadas de mi ciudad parada
inagotable entre porquerías y luz en
el pantano de las tinieblas.
Y perra es mi memoria
en los ladridos del silencio
cuando mi ciudad remolinea
hasta el límite de mi sexo que día
y noche se extiende para llevar
a lo más profundo de ti mi paraíso perdido.

FRANKETIENNE
HAITÍ

FLORES EN MI BUZÓN



Esta mañana, una mano puso flores en tu buzón:
¿será acaso un sol que te escribe
desde una cárcel de tu país?
¿O es un telegrama -SOS de la luna-
que de repente ve venir
las amenazas del hombre?
¿Será el último árbol romántico
de Nueva Zelandia que quiere
intercambiar sellos contigo?
¿Desde cuando la lluvia envía
mensajes cifrados a sus amigos?
Puede que sea la carta certificada
de un ruiseñor necesitado de dinero.
¿Y si fuera la carta anónima de un
cocodrilo, alcalde de una aldea tenebrosa?
¿o la carta de algún maldito presidente
vitalicio de la república?
¿o la de un tiburón notario de un país racista?
Quizás sean flores explosivas, dotadas
de un maravilloso mecanismo de acción
retardada, flores cultivadas
en los invernaderos del Ku Klux Klan?.
Las llevo a mi oficina
para descifrar sus olorosos mensajes:
son flores del fondo del mar. Un olor
de marea alta invade mi casa. En la firma
de alga marina. Estas flores son
los besos de una princesa de alta mar,
es el alfabeto de su vida, la morsa
gloriosa de su sangre en flor.
Es el violento misterio de su cuerpo
cuando el orgasmo la proyecta conmigo
a la cima del reino vegetal. Ella,
desde el fondo de las aguas, me envía
las noticias de las hierbas inocentes
del mundo. Me da los buenos días de las
primeras mariposas del año, los buenos días
de los primeros peces y los primeros besos
de adolescentes que reclaman un poco de ternura,
de paz y dignidad, con una luz fresquísima,
para todos los ojos que acaban de llorar.

RENÉ DEPESTRE
HAITÍ

lunes, 28 de enero de 2008

YO MISMO




Yo mismo en arco iris,
yo mismo en blanco y negro,
yo mismo en paradoja,
yo mismo en disidencia,
yo mismo en mestizaje,
yo mismo inagarrable en canon
de erotismo
yo mismo en carne y hueso
yo mismo de nieve mezclada con sangre
maduré bajo la máscara en mi
alma tan frágil entre las garras del
tiempo donde sonrió mi angustia.
Subterránea es mi luz hueca
mis amnesias en el insomnio de mis
raíces y el incendio de mis tinieblas.
Toco mi soledad en el interior
del circo y danzo mi locura en
un trapecio imaginario.
Y sigo siendo el dueño
de mis palabras insólitas
yo mismo rebelde incorregible
tan violentamente yo mismo que
oscilo y deliro en el estropicio de las vocales
y de las sílabas en llamas.
Cada noche hablo en silencio a mis
abejas efímeras
y adivino la miel del alba.


FRANKETIENNE
HAITÍ

domingo, 27 de enero de 2008

ODA A MALCOLM X




Había una vez un negro de Harlem
que odiaba el alcohol y el cigarrillo.
Que odiaba el vuelo, la mentira y los Blancos.
Su sabiduría venía de la cal viva.
Su verdad brillaba como un rasurador.
Nacido para la dulzura y la bondad
predicaba que el hombre blanco era el infierno.
Y de pronto una noche muy solo con su odio
y sus profecías y su gran tristeza
piensa que acaso los Blancos
todos no sean lobos y serpientes
y llora Malcolm X, el cordero de Harlem
y llorando remonta las calles de su infancia
y hacia lo más remoto del pasado se vuelve.
Atraviesan sus lágrimas los países y el tiempo
y junto con los ríos más antiguos avanzan
y hasta sobre los muros de Jerusalén transcurren
mezcladas con las viejas leyendas de la tierra
alrededor incluso del Corán y la Biblia
que se hacen en el fondo de su dolor, dos islas.
Va a amanecer en Harlem y aún Malcolm continúa
la aventura de sus lágrimas.
Se viste, toma un vaso de leche y va a la calle
y comienza a contar la vieja historia del mundo:
"¡Yo acuso al hombre blanco de sembrador de odio!"
Y seis balas de súbito contra su vida se lanzan...
¡El era Malcolm X, él era un negro rayo
que odiaba las cadenas, las lágrimas y el odio!


RENÉ DEPESTRE
HAITÍ

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